Refugiados

Shanzhai antiisraelí

Shanzhai es un término chino que ha adquirido una nueva connotación: imitación, falsificación. Desde el campo antiisraelí – en el que conviven no pocas ONG, organismos, medios de comunicación y periodistas – han optado igualmente por la apropiación y la adulteración, luego de comprobar que la sinceridad del discurso de los líderes palestinos respecto de sus fines y esfuerzos no conducía a los mismos

Fascinación occidental ante la “causa” palestina

El apoyo a la “causa” palestina ha devenido en una suerte de prueba del algodón de los valores occidentales, o, antes bien, de la imagen moral que Occidente cree tener de sí. Ahí es donde radica el éxito de la propaganda palestina – una repetición de la diseñada la ex URSS

El País: figurita repetida

Casi no importa el asunto que tenga a Israel como protagonista, el medio parece publicar prácticamente el mismo artículo: un poco de ideología, otro de distorsión y altas dosis de omisión, todo reducido a una salsa “informativa” aguachenta, escasa y parcial

El Periódico o el arte de confundir

Lo hacía mezclando elementos, omitiendo, descontextualizando, con falta de rigor y haciendo un evidente esfuerzo por responsabilizar a Israel de todos los males

Reuters: De informar, a dictaminar

La agencia rebajaba, entre omisiones, adjetivaciones, priorización de dichos, aseveraciones y citas, a los judíos/israelíes y sus reclamos al argumento cínico del villano de la película

Efe: otra vez una voz palestina sin contraparte ni contexto

Otra vez la propaganda palestina. Esta vez en voz de Ashrawi, presentando otra vez a los palestinos como víctimas de un pretendido “colonialismo” occidental que instaló en la zona, siguiendo la Declaración Balfour, al “foráneo” pueblo judío en detrimento de los “palestinos aborígenes”