Ni la cobertura es tal cosa – y no, tampoco el silencio es negligencia; es censura, ergo, complicidad -, ni la “causa” palestina que enarbolan Hamás o Fatah es en nombre de su pueblo
Entre el militante o tonto silencio que practica buena parte de los medios occidentales, se encuentra el proceder expansionista del gobierno de Ankara que, aprovechando el conflicto interno sirio – y como parte del neo-otomanismo (imperialismo turco) -, se ha hecho con vastos territorios de dicha república árabe.
Lectura o reseña del libro "Sufro, luego existo", de Pascal Bruckner. El filósofo francés "aborda el culto al dolor, que, impregnado de amargura, ensalza la figura del mártir y alimenta las dos grandes pasiones contemporáneas: el resentimiento y la venganza".
Las urgencias y las relevancias cambian según el ojo que las considere o el interés que las promueva o explote. Al menos, eso se desprende del escaso interés que ha suscitado en tantos medios, redes sociales y organizaciones que convocan a las indignaciones de turno, la suspensión del fiscal jefe de la Corte Penal Internacional, Karim Khan, tras una investigación sobre las denuncias de abusos sexuales
La agencia de noticias española Efe pretendía dar una imagen entre aventurera y contestataria-humanitaria de la “flotilla” a Gaza, mientras omitía información esencial sobre el marco legal del bloqueo naval y sobre la naturaleza de los grupos implicados en la iniciativa
Hay una notoria y creciente presencia mediática de china. O, al menos, de una imagen cuidad del país dirigido por el Partido Comunista Chino. Crónicas sobre pretendidos avances tecnológicos sorprendentes, o sobre la lucha varias veces exitosa contra la desertificación. De todo… O no tan de todo: abunda el silencio sobre las minorías, los disidentes y aquello que afecta a los ciudadanos chinos. Nada, o muy diluido, de lo que, precisamente, toda dictadura pretende que se omita.
No verificaba la veracidad de los datos, no señalaba la utilización por parte de Hamás de la Franja como cobertura para su red de túneles; y, claro está, no advertía sobre posicionamiento ideológico de MSF. Menos que menos, mencionaba lo explicado por COGAT israelí.
Cada vez es más fácil escribir una crónica sobre el conflicto entre los grupos terroristas palestinos e Israel. Basta con una sola fuente – palestina o inclinada a tal punto de vista ideológico -, y poco más. Y, claro está, la censura necesaria. En este caso, de las violaciones sistemáticas por parte de Hamás y otras organizaciones palestinas del alto el fuego
Poco tenía la crónica de periodismo y mucho de apología del régimen iraní: de su astucia para enviar pretendidos “mensajes” y de una suerte de sugerido derecho a adquirir capacidad nuclear con fines militares. Pero el "mensaje" en cuestión era un ataque a una población civil israelí. Evidentemente, RTVE no hablaba en este caso de crímenes de guerra.