La forma más sencilla de elaborar el cuentito de esta caperucita islamista que lanza ataques genocidas, que viola, mutila y secuestra – bien financiada por la saludable abuelita catarí e iraní -, es precisamente obviarlo todo. Censurarlo. Borrarlo del registro de la realidad. Construir, para ello, otra “realidad”
La sumatoria de omisiones hace que el medio resulte ser “menos una ventana a la realidad que un escenario en el que... representan ficciones guionadas e interesadas”.
Desde 1948 en adelante, esta adaptación del libelo de sangre se ha utilizado sistemáticamente contra Israel. Pero ha sido a partir de octubre de 2023 cuando esta acusación se desparramó, legitimada, y colonizó casi cada aspecto de la vida política y civil occidental
A la hora de cubrir el conflicto árabe-israelí, y la realidad israelí en concreto, son muchos los medios en español que actúan como tales, para hacerlo como parte interesada
Pero para la amplia mayoría de los medios en español, estos serios sucesos no tienen importancia; aún no proveen el material apropiado, el signo provechoso
Los engaños, la desinformación y los libelos están hechos de fabricaciones y distorsiones y de algo que, aunque igualmente diligente, es menos palpable, por decirlo de alguna manera: esto es, la omisión, la censura. La más reciente, la evidencia documentada acerca del vínculo y cooperación entre Hamás y el canal catarí Al-Jazeera
El antisemitismo no es simplemente un prejuicio como tantos otros, sino que constituye una actitud fundamental ante el mundo. De modo que quienes lo comparten, lo hacen para dar sentido a todo lo que ocurre en lo político y en lo social - aquello que no pueden o no quieren explicar y comprender -, ya que ofrece un sistema global de resentimientos y teorías conspirativas
El asesinato de Charlie Kirk es una tragedia y una dolorosa advertencia. Su compromiso con el debate, incluso con aquellos que más discrepaban, nos recuerda los valores que la democracia debe proteger.
La prensa es una máquina de disponibilidad; esto es, “ofrece anécdotas que alimentan nuestra impresión de lo que es común de tal manera que está garantizado que será engañosa”. La esmirriada porción por el todo. Cuando no, directamente, el pseudoacontecimiento, la fabricación, por la realidad
El relativismo cultural, comentaba Sebreli, “ha conseguido imponerse en una época muy sensible al igualitarismo, porque tiene todas las apariencias de ser la posición más igualitaria, justa, democrática, pluralista, tolerante y humana, ya que otorga el mismo valor a los débiles y a los fuertes, rechaza toda jerarquía de valores... [Pero] el supuesto pluralismo no es sino una pluralidad de etnocentrismos; la tolerancia significa tolerar a los intolerantes; el igualitarismo, aceptar a los que sostienen la desigualdad; ... el respeto incondicionado por los otros, respetar a los que no respetan al otro”. De ese modo se llega a la actitud contradictoria de aceptar en las culturas ajenas los prejuicios que se desacreditan en la propia.