Si ya existe una inclinación a formar las opiniones en base a emociones, qué no será de las cosmovisiones de las audiencias noticiosas en esta era de la inmediatez como deidad, medios como correveidiles y de la viralización del decir breve y repetido como manifestación de credo, de disciplina
Su titular era en realidad un eslogan propagandístico y un libelo de sangre. Con un trozo de realidad – las cometas – construía un oloroso arenque rojo, esto es, una cortina de humo tras la que escondía la utilización que continúa haciendo Hamás de su población y, más específicamente, de sus niños
EFE afirma que con el plan E1, Israel "busca dividir el norte y sur de Cisjordania ocupada y aislar Jerusalén Este". El problema es que el plan ni divide Cisjordania, ni aísla Jerusalén.
“Palestinos”, “gazatíes” y “personas” y “terroristas”, no son sinónimos ni términos intercambiables y el periodismo no puede consistir en inventar palabras para inducir una lectura.
"Si ha logrado proyectar sobre los judíos, ha hecho realidad su paraíso maniqueo: a partir de ahora, todo lo malo se encuentra en un lado (donde están los judíos) y todo lo bueno en el otro, donde él se encuentra..."
El diario español omitió mensajes relevantes a la vez que mezclaba declaraciones individuales y publicaciones en redes sociales, para transmitir una postura oficial que no era tal.
Israel es el blanco ideológico fácil y barato de la “calórica” cobardía y obsesión occidental, y de los más diversos oportunismos. Sirve tanto para atribuirle responsabilidades como para que el usuario se erija en adalid moral y hasta en justificado perpetrador
Pese al alcance de la historia, la investigación apenas ha encontrado eco en español. Sí ha fue resumida o reproducida por algunos medios especializados y publicaciones de menor alcance, pero hasta el momento ni una sola palabra en los principales medios generalistas con la excepción de Infobae.
Lo que emerge del análisis es un conjunto de patrones: la repetición de bulos sin corroborar y la omisión de contextos relevantes cuando estos benefician a Israel; la humanización diferencial de unas víctimas frente a otras; la utilización privilegiada de determinadas fuentes; la invisibilización recurrente del sufrimiento israelí y la incorporación de marcos interpretativos que tienden a presentar a Israel como actor primordial de la violencia y a Hamás o Hizbulá como actores reactivos o secundarios.