La forma más sencilla de elaborar el cuentito de esta caperucita islamista que lanza ataques genocidas, que viola, mutila y secuestra – bien financiada por la saludable abuelita catarí e iraní -, es precisamente obviarlo todo. Censurarlo. Borrarlo del registro de la realidad. Construir, para ello, otra “realidad”
La sumatoria de omisiones hace que el medio resulte ser “menos una ventana a la realidad que un escenario en el que... representan ficciones guionadas e interesadas”.
Con el mortífero ataque de Israel contra el jefe de Estado Mayor de Hezbolá, Haytham Tabtabai, la agencia AP encuentra una nueva ocasión para ocultar la violación del acuerdo de alto el fuego de 2024 por parte de la organización terrorista.
Jibril Rajoub, Secretario General Adjunto del Comité Central de Fatah y ex director de la Fuerza de Seguridad Preventiva en Cisjordania. Jibril Rajoub “juro, que si tuviéramos una bomba nuclear, la habríamos utilizado esta misma mañana”. Presentado como mero ministro de Juventud y Deportes o Presidente de la Asociación Palestina de Fútbol...
Desde 1948 en adelante, esta adaptación del libelo de sangre se ha utilizado sistemáticamente contra Israel. Pero ha sido a partir de octubre de 2023 cuando esta acusación se desparramó, legitimada, y colonizó casi cada aspecto de la vida política y civil occidental
Desde Londres hasta Washington y Madrid, nuestro equipo siguió denunciando el mes pasado la desinformación y el sesgo en diversos medios de comunicación.
Una vez más, otro ejemplo de manipulación informativa sobre Israel no viene de un tabloide ni de una cuenta marginal: viene de RTVE Noticias, el servicio público de noticias español.
Según Palestinian Media Watch, hay 160 nuevos millonarios palestinos como resultado del programa «Paga por matar» (Pay-for-slay) de la Autoridad Palestina. El plan de 20 puntos que constituye la base del actual alto el fuego exige promover «la tolerancia y la coexistencia pacífica». Sin embargo, eso sigue siendo imposible mientras los terroristas sigan recibiendo recompensas económicas por sus crímenes.
A la hora de cubrir el conflicto árabe-israelí, y la realidad israelí en concreto, son muchos los medios en español que actúan como tales, para hacerlo como parte interesada
La pieza no informa: repite propaganda con formato periodístico. Su titular acusa; su texto omite; su fuente miente. EFE no firma con el "Ministerio de Sanidad de Gaza", pero podría hacerlo: ambos publican los mismos datos, con el mismo vocabulario y la misma intención moralizadora.