Lo que emerge del análisis es un conjunto de patrones: la repetición de bulos sin corroborar y la omisión de contextos relevantes cuando estos benefician a Israel; la humanización diferencial de unas víctimas frente a otras; la utilización privilegiada de determinadas fuentes; la invisibilización recurrente del sufrimiento israelí y la incorporación de marcos interpretativos que tienden a presentar a Israel como actor primordial de la violencia y a Hamás o Hizbulá como actores reactivos o secundarios.
Ni la cobertura es tal cosa – y no, tampoco el silencio es negligencia; es censura, ergo, complicidad -, ni la “causa” palestina que enarbolan Hamás o Fatah es en nombre de su pueblo
Entre el militante o tonto silencio que practica buena parte de los medios occidentales, se encuentra el proceder expansionista del gobierno de Ankara que, aprovechando el conflicto interno sirio – y como parte del neo-otomanismo (imperialismo turco) -, se ha hecho con vastos territorios de dicha república árabe.
A la ausencia de fuentes o voces israelíes, Efe sumaba el hecho de dar por ciertas – esto es, sin necesidad de verificación alguna – las afirmaciones del “servicio de emergencias gazatí de Defensa Civil”. Este servicio está controlado por el grupo terrorista Hamás, algo que la agencia silenciaba
Lectura o reseña del libro "Sufro, luego existo", de Pascal Bruckner. El filósofo francés "aborda el culto al dolor, que, impregnado de amargura, ensalza la figura del mártir y alimenta las dos grandes pasiones contemporáneas: el resentimiento y la venganza".
Las urgencias y las relevancias cambian según el ojo que las considere o el interés que las promueva o explote. Al menos, eso se desprende del escaso interés que ha suscitado en tantos medios, redes sociales y organizaciones que convocan a las indignaciones de turno, la suspensión del fiscal jefe de la Corte Penal Internacional, Karim Khan, tras una investigación sobre las denuncias de abusos sexuales
Alterar la cronología de los sucesos es un buen método para adjudicar o condonar responsabilidades. En este caso, de Hizbulá e Irán. Otra, es la difuminación de esos mismos hechos – léxico y omisiones mediante; la forma de enmarcarlos para la audiencia. Una versión de todo ello podía verse en la cobertura de La Vanguardia
Acerca de los daños sufridos por hospital libanés Jabal Amel, la cadena francesa ofrecía un producto que respetaba la inteligencia de su audiencia. En español, en cambio, la reducía a receptáculo de ideología y desinformación
Es curioso que para la agencia estatal fuera el bombardeo de Israel el que “pone en entredicho el alto el fuego” y no así los más de mil drones y 700 cohetes lanzados por previamente por Hizbulá , y que ni siquiera encontraron mención en la crónica de la agencia.
Los fiscales afirmaron que, hasta el momento, no han encontrado indicios de que el Gobierno israelí estuviera involucrado en “la presunta operación de desinformación tenía como objetivo a los candidatos del partido izquierdista La Francia Insumisa"