El diario español omitió mensajes relevantes a la vez que mezclaba declaraciones individuales y publicaciones en redes sociales, para transmitir una postura oficial que no era tal.
Pese al alcance de la historia, la investigación apenas ha encontrado eco en español. Sí ha fue resumida o reproducida por algunos medios especializados y publicaciones de menor alcance, pero hasta el momento ni una sola palabra en los principales medios generalistas con la excepción de Infobae.
Lo que emerge del análisis es un conjunto de patrones: la repetición de bulos sin corroborar y la omisión de contextos relevantes cuando estos benefician a Israel; la humanización diferencial de unas víctimas frente a otras; la utilización privilegiada de determinadas fuentes; la invisibilización recurrente del sufrimiento israelí y la incorporación de marcos interpretativos que tienden a presentar a Israel como actor primordial de la violencia y a Hamás o Hizbulá como actores reactivos o secundarios.
Es curioso que para la agencia estatal fuera el bombardeo de Israel el que “pone en entredicho el alto el fuego” y no así los más de mil drones y 700 cohetes lanzados por previamente por Hizbulá , y que ni siquiera encontraron mención en la crónica de la agencia.
El "ministro" que era ministra y cómo alimentar un marco narrativo en que el que Israel no existe con las complejidades de cualquier actor relevante sino como un mero disparador impersonal, sin contexto ni contraparte.
El texto adoptaba sin ningún tipo de distancia el lenguaje más extremo del activismo antiisraelí. Hablaba de “genocidio”, de “masacre”, de “asesinatos”, todo ello como hechos jurídicamente establecidos e indiscutibles. Tras campaña en redes sociales y distintos contactos con los responsables, el artículo fue corregido de manera discreta.
Dos cables de EFE publicados con cuatro meses de diferencia permiten observar con nitidez una doble barra de medir a la hora de cubrir el sufrimiento palestino y el sufrimiento israelí.
¿Qué se enfatiza? ¿Qué se contextualiza? ¿Qué merece un rostro? ¿Qué aparece como estadística administrativa? ¿Qué dolor es presentado como tragedia humana y cuál como derivación burocrática de un conflicto mayor?
Resulta difícil analizar un texto como el publicado por el diario ABC en su Tercera el 2 de abril 2026: Occidente contra Oriente. Difícil por su retórica sobrecargada y casi oscurantista, como por su contenido antisemita a unos niveles destacablemente altos.
El texto contrapone un occidente intrínsecamente belicista y moralmente corrupto a un occidente pacífico e idealizado
La realidad que EFE calla es otra. Francesca Albanese arrastra un historial de declaraciones antisemitas y de justificación del terrorismo que van mucho más allá de una crítica política legítima. Cabe preguntarse por qué la agencia no sólo copia y ratifica su discurso, sino que omite y minimiza sus múltiples controversias y acusaciones de antisemitismo.
El acceso desigual a refugios en Israel no se debe a discriminación legal. Depende de factores mucho más prosaicos: la antigüedad de los edificios, desigualdades socioeconómicas entre barrios, problemas de planificación urbanística y, en algunos casos, falta de inversión pública o retrasos en la ejecución de proyectos.