Lo realmente sorprendente es que un artículo sobre el señalamiento de judíos no se publicó bajo los rótulos “Antisemitismo” o “Discriminación”, sino que inicialmente apareció bajo “Genocidio" o "Matanza en Gaza", como si tuvieran justificacion.
Esos “a pesar de” no son inocentes: implican que ser judío constituye, en sí mismo, un obstáculo. Se trata de un antisemitismo de raíz racial según el cual da igual lo que haga el judío: su mera condición lo vuelve sospechoso.
El texto, que acusa a Israe de "asesinar", no menciona que Hamás se niega explícitamente a desarmarse, que mantiene retenido aún un cadáver, ni que continúa realizando acciones hostiles. En el relato de laSexta, Hamás desaparece como sujeto responsable y la tregua se convierte en una obligación unilateral.
La Cadena SER es uno de los principales medios de radio en España, con alcance nacional y una audiencia influyente. Por ello, la elección de titulares no es un detalle menor. En este caso, mientras otros medios ajustaban su cobertura conforme avanzaba la información, la SER mantuvo formulaciones que diluían la naturaleza del ataque.
Al leer el teletipo, uno tiene la impresión de estar ante un ejercicio de taquigrafía: Hamás “reclama”, “alerta”, “exige”. Europa Press recibe, copia y envía.
Cuando se escribe este artículo, ninguna otra gran agencia internacional se había hecho eco de la supuesta noticia, lo que resulta sospechoso. Acusaciones tan graves como que un “francotirador israelí asesinó a una niña de un año” requieren verificación independiente, contraste mínimo de fuentes o algún tipo de evidencia más allá de la nota facilitada por el "Ministerio de Sanidad de Gaza".
En diciembre de 2025, EFE publicaba dos textos sobre un ataque de Hamás a soldados israelíes en Rafah y la posterior respuesta, que ilustran a la perfección cómo ciertos medios emplean unas herramientas del discurso que blanquean y minimizan la violencia terrorista
Una vez más, otro ejemplo de manipulación informativa sobre Israel no viene de un tabloide ni de una cuenta marginal: viene de RTVE Noticias, el servicio público de noticias español.
La pieza no informa: repite propaganda con formato periodístico. Su titular acusa; su texto omite; su fuente miente. EFE no firma con el "Ministerio de Sanidad de Gaza", pero podría hacerlo: ambos publican los mismos datos, con el mismo vocabulario y la misma intención moralizadora.
EFE emplea las cifras de Hamás como si fueran hechos comprobados y transmite la impresión de que Israel ataca gratuitamente, que abre y cierra el grifo de la guerra a su antojo y de manera arbitraria.