Una vez más, otro ejemplo de manipulación informativa sobre Israel no viene de un tabloide ni de una cuenta marginal: viene de RTVE Noticias, el servicio público de noticias español.
La pieza no informa: repite propaganda con formato periodístico. Su titular acusa; su texto omite; su fuente miente. EFE no firma con el "Ministerio de Sanidad de Gaza", pero podría hacerlo: ambos publican los mismos datos, con el mismo vocabulario y la misma intención moralizadora.
EFE emplea las cifras de Hamás como si fueran hechos comprobados y transmite la impresión de que Israel ataca gratuitamente, que abre y cierra el grifo de la guerra a su antojo y de manera arbitraria.
Desde desconocimientos esenciales al empleo de una única fuente, difícil imaginar un ejemplo más claro de cómo un medio puede convertirse en caja de resonancia de la propaganda
Transformar el 7 de octubre en un escaparate para un relato ideológico equivocado es una forma de violencia moral y cultural. La resignificación de la memoria histórica no es neutra: tiene consecuencias políticas, mediáticas y éticas. Normaliza la distorsión, debilita la credibilidad de los medios públicos y reconfigura la percepción del público sobre hechos históricos incontestables.
La pregunta es inevitable: ¿es esto periodismo? Cuando la agencia nacional de noticias difunde información de esta forma, no solo incumple con los estándares básicos de verificación, sino que además arrastra a buena parte de la prensa española al terreno de la desinformación
Por desgracia, la obsesión y el sesgo de El País en su tratamiento de Israel vuelven a quedar en evidencia. El este caso no se sabe si es por empeño en vender su narrativa, la misma que la de Hamás, o por mera ignorancia y falta de estándares mínimos de profesionalidad.