Marcelo Wio

La Vanguardia: al final, la culpa es siempre de Israel

Alterar la cronología de los sucesos es un buen método para adjudicar o condonar responsabilidades. En este caso, de Hizbulá e Irán. Otra, es la difuminación de esos mismos hechos – léxico y omisiones mediante; la forma de enmarcarlos para la audiencia. Una versión de todo ello podía verse en la cobertura de La Vanguardia

France 24: una misma noticia, dos idiomas y dos realidades

Acerca de los daños sufridos por hospital libanés Jabal Amel, la cadena francesa ofrecía un producto que respetaba la inteligencia de su audiencia. En español, en cambio, la reducía a receptáculo de ideología y desinformación

Antisionismo/Antisemitismo: China, medios occidentales y redes sociales

Hay una notoria y creciente presencia mediática de china. O, al menos, de una imagen cuidad del país dirigido por el Partido Comunista Chino. Crónicas sobre pretendidos avances tecnológicos sorprendentes, o sobre la lucha varias veces exitosa contra la desertificación. De todo… O no tan de todo: abunda el silencio sobre las minorías, los disidentes y aquello que afecta a los ciudadanos chinos. Nada, o muy diluido, de lo que, precisamente, toda dictadura pretende que se omita.

Cuando el marco termina por fagocitar al cuadro

Hay crónicas que se parecen a una vieja radio: mucha estática que deja pasar unas pocas palabras, una sucinta “imagen” que no falla a la hora de enmarcar negativamente a Israel. Precisamente, la mayoría de los marcos se definen justamente por lo que omiten.

Efe: Cese el fuego y la censura de las violaciones de Hamás al mismo

Cada vez es más fácil escribir una crónica sobre el conflicto entre los grupos terroristas palestinos e Israel. Basta con una sola fuente – palestina o inclinada a tal punto de vista ideológico -, y poco más. Y, claro está, la censura necesaria. En este caso, de las violaciones sistemáticas por parte de Hamás y otras organizaciones palestinas del alto el fuego