Marcelo Wio

RTVE: Más ayatolistas que los ayatolás

Poco tenía la crónica de periodismo y mucho de apología del régimen iraní: de su astucia para enviar pretendidos “mensajes” y de una suerte de sugerido derecho a adquirir capacidad nuclear con fines militares. Pero el "mensaje" en cuestión era un ataque a una población civil israelí. Evidentemente, RTVE no hablaba en este caso de crímenes de guerra.

Basta un nombre para evidenciar el patrón antiisraelí

La actividad de Khaled Al-Shouli echa luz sobre la compleja interconexión de distintos elementos anti israelíes y la explotación de ONG, instituciones internacionales y diversas instancias de la diplomacia y el derecho internacional

República Islámica: la diplomacia como engaño

La diplomacia ha devenido para el régimen una herramienta más para alcanzar sus objetivos; en la que negociar es sólo diferir, distraer: le permite ganar tiempo mientras avanza en hacia el enriquecimiento nuclear. Un método a través del cual busca controlar el discurso público y eludir la rendición de cuentas tanto a nivel nacional como internacional

Efe, CPJ y los ‘terroriodistas’ palestinos

Sin contexto, sin otras fuentes, sin verificación, sólo las conclusiones de un informe que no tenía en cuenta información relevante: un 60% de los palestinos muertos descritos como "periodistas" o "trabajadores de la información" eran operativos o individuos afiliados a organizaciones terroristas

La omisión de cada día

La noticia era la derogación de una ley elaborada por una potencia ocupante - Jordania - para su aplicación sobre el territorio que había anexado ilegalmente luego de una guerra de agresión. Pero este punto de suma relevancia se le escapaba, cómo no, a El País; y a Infobae

Sowell, “caza de brujas”, alguna otra cosa y totalitarismo de “izquierda”

Numerosos los analistas y autores han advertido de las estrategias del totalitarismo para avanzar sobre las democracias. Especialmente de aquel que, por medio de la apropiación de ciertos conceptos – como “progresismo”, “solidaridad”, “multiculturalismo” -, pasa desapercibido con la imprescindible colaboración de numerosos medios de comunicación reconvertidos en máquinas de simular consenso intimidante