El Mundo ofrece un “bello” ejemplo del sometimiento del periodismo a la ideología

Cualquier noticia sobre un evento o suceso donde se entrevea su utilización por parte de la llamada “causa palestina”, esto es, para pueda ser usufructuado como plataforma para calumniar a Israel, será también sospechosa de traficar con tales elementos y de practicar, casi con seguridad, alguna omisión o de incurrir en alguna fabricación (voluntaria o no)

20minutos: censura y distorsión de la realidad

La diferencia entre la pretensión del “así eran los periodistas palestinos” del medio 20minutos (25 de agosto de 2025) y cómo realmente eran, radica en cómo quería el medio que sean vistos por su público: no por los sujetos en sí, sino por cómo esa incompletísima y torpemente ensalzada descripción retrataba, por contraste, a Israel

Estimada audiencia, los propagandistas del islamismo la toman por imbécil y dócil (I)

"Las noticias falsas se difundían significativamente más rápido, más extensa y profundamente que las verdaderas en todas las categorías. De hecho, era un 70 por ciento más probable que se retuitearan las noticias falsas. Además, señalaban que eran los humanos, y no los bots, los principales responsables de la dramática propagación de noticias falsas". Y entre los humanos, al menos sobre Israel, sin duda los "periobots" se llevan la palma: perioactivistas entregados a la propaganda pro Hamás y anti-israelí.

El País y Francesca Albanese: una misma fijación

Mencionar un título, un cargo. Relacionarlo con un informe. Afirmar lo de siempre porque lo dice la poseedora de ese título y autora de ese informe. Es decir, un acto de auto-validación. Eso hacía el diario El País en un texto escueto, aunque suficiente para incidir en lo de siempre: demonización y deslegitimación.

El Periódico: vaya con esos judíos

No hay bajeza más radical que aquella se muestra abierta, orgullosamente. Y en periodismo, o en aquello que se sirve de este como vehículo para la propaganda, no hay, seguramente, nada más abyecto que la inversión y manipulación histórica, es decir, la fabricación, para construir una “opinión”, una “realidad”