El País, Turquía y el sionismo

Erdogan ahonda la crisis de Turquía e Israel al comparar sionismo y fascismo (1 de marzo de 2013), artículo de David Alandete, corresponsal del diario El País en Israel, presenta varias cuestiones que habría que matizar:
TURQUÍA E ISRAEL: HAY VIDA ANTES DEL MAVI MARMARA

El corresponsal parece situar el origen del desencuentro entre Turquía e Irán en lo sucedido en 2010 durante el abordaje del Mavi Marmara, uno de los barcos de la flotilla que Alandete describe como “una flotilla de ayuda humanitaria” que “llevaba víveres a Gaza”.

Pero lo cierto es que ni los problemas empezaron ahí, ni dicha flotilla era “humanitaria”.

Apenas un año después de su elección, en junio de 2004, el presidente turco Erdogan acusó a Israel de cometer “terrorismo de estado”. En 2005 se intentó un acercamiento, pero en el año 2006 Erdogan recibió personalmente a Khaled Mashall líder de Hamas y en el 2007 arremetió contra el primer ministro Olmert por la construcción de una rampa hacia el Monte del Templo, o Explanada de las Mezquitas, lo que volvió a suponer un golpe a las relaciones bilaterales. Posteriormente, en el año 2009, la tensión subió de manera muy notable ante el abandono de la cumbre de Davos por parte de Erdogan tras enfrentarse al presidente israelí, Simon Peres. Poco después, Turquía realizó maniobras militares conjuntas con Siria, y suspendió las que llevaba realizando desde 2001 con Israel. Sin contar el posterior enfrentamiento por la ”guerra del gas” encontrado en Chipre. De modo que la tensión entre ambos países no puede resumirse exclusivamente a uno de los episodios, por más mediático que éste sea.

Respecto a la Flotilla, cada vez ha quedado más claro que su objetivo no era la entrega de ayuda humanitaria (lo podía haber realizado por los cauces legales destinados a ello) sino el de romper un bloqueo – legal según la ONU– y provocar una reacción internacional. Como demostró el reportaje en la BBC Death in the Med, y numerosos testimonios, gran parte de lamercancía estaba caducada y los propios organizadores reconocieron que el objetivo no era la ayuda humanitaria sino colocar la causa de Gaza en la actualidad internacional.

Precisamente por las malas relaciones bilaterales y la hostilidad personal de Erdogan hacia Israel, el grupo turco IHH lanzó la iniciativa del Marmara. Sin el permiso de Turquía no hubiera sido posible. Esto quedó demostrado posteriormente cuando Turquía prohibió la salida de otras flotillas desde sus puertos así como la participación de IHH.

En cualquier caso, si se quierehablar de la flotilla, tal vez convendría explicar quién es y quiénes son los miembros del grupo Turco IHH que manifestaron antes de zarpar su voluntad de convertirse en mártires, y que según varios estudios tiene estrechos vínculos con Al Qaeda y Hamás. De hecho IHH fue ilegalizada en Alemania y pertenece a la organización Ittilaf Al-Khayr, o Unión del Bien (UOG en inglés), fundada por líderes de Hamás en el año 2000 y designada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos como organización terrorista.

LA RESOLUCIÓN 4686

Alandete asegura en su artículo:

“De fondo, en este asunto, está la resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas número 3379, aprobada en 1975, que declaraba “al sionismo como una forma de racismo y discriminación racial”. Israel, con la ayuda de EE UU, se opuso firmemente a ella, y puso como condición para participar en la conferencia de paz de Madrid de 1991 que fuera revocada, algo que sucedió en diciembre de aquel año.”

Esta es una afirmación muy importante, ya que parece dar a entender que si se revocó la resolución no fue porque fuera injusta sino por presiones israelíes. Curioso: la ONU accediendo a alguna petición israelí… Más curioso aún: la ONU no participó en la Conferencia de Madrid. ¿Qué interés tendría en involucrarse en ello?

La explicación es demasiado simplista, ya que deja completamente de lado el contexto histórico y el impacto en la política internacional que tuvieron hechos como la primera guerra del Golfo, y sobre todo la caida del bloque soviético. También obvia años dedicados a conseguir dicha revocación y el hecho de que la resolución 4686, que anuló la 3379, fue resultado de una votación.

SIONISMO

David Alandete escribe que:

“El sionismo es un modo de nacionalismo judío, desarrollado en su plenitud entre los siglos XIX y XX, que considera la tierra entre el Mediterráneo y el río Jordán como la cuna del pueblo judío, y el lugar en que este debe mantener su soberanía.”

Cierto que el sionismo como movimiento político laico nace en el siglo XIX al amparo de todos los movimientos nacionalistas europeos, pero hay que recalcar que el movimiento cultural que aspira a volver a la tierra de Israel es muy anterior. Desde su expulsión por los romanos, los judíos ansiaron su retorno (miles de años rezando: “el año que viene en Jerusalén”) y fueron volviendo poco a poco a esa “cuna” de la que habla Alandete. Precisamente un autor sefardí, viviendo en España definió hará 1000 años ese sentir judío hacia su tierra: “

“Mi corazón,está en Oriente, y yo en los confines de Occidente.
¿Como gustar de los manjares y disfrutarlos?
¿Cómo cumplir mis votos y mis promesas, si sigue
Sión bajo el poder de ‘Edom y yo sometido a los árabes?
Me parecerá tan fácil abandonar todo el bien de Sefarad,
como preciado contemplar las ruinas del Santuario destruido.”

También es llamativa la afirmación de que el sionismo “considera la tierra entre el Mediterráneo y el río Jordán como la cuna del pueblo judío” ya que el sionismo originario planteado por Teodorl Herzl nunca menciona fronteras. Si nos atenemos a la designación histórica, la “cuna” del pueblo judío no sólo incluye esa zona, sino también la actual Jordania. Sin embargo, existen corrientes distintas de sionismo que reclaman límites geográficos distintos. Desde el sionismo laico, al religioso, de derechas, de izquierdas o revisionista, y un largo etc…

De hecho, irónicamente, el grito de “from the river to the sea, Palestine will be free” (“Desde el río hasta el mar, Palestina será libre”) corresponde a los antisionistas, que consideran que Israel no tiene derecho a existir.

Hoy en día, el sionismo representa a grandes rasgos el derecho a la autodeterminación del pueblo judío en su propia tierra. Es decir, el derecho de Israel a existir.Y las fronteras serán las que se negocien con la contraparte. Eso es lo que Erdogan ha considerado “un crimen contra la humanidad”.

Para un artículo que se basa precisamente en qué es el sionismo, El País podía haber hilado más fino.

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