Un artículo de portada de The Guardian promovió una afirmación tan evidentemente falsa que incluso aquellos que ya rara vez nos sorprendemos nos estamos rascando la cabeza ante el fracaso de los editores a la hora de realizar la más básica verificación de los hechos.
Es evidente que los niños con trastornos preexistentes son más propensos a verse afectados negativamente por la inseguridad alimentaria. Pero la BBC se limita a afirmar que Mohammed «sufre desnutrición debido a la hambruna», sin ofrecer ninguna explicación sobre su afección médica subyacente