Hamás, para que la audiencia digiera la desinformación que se le suministra, evidentemente no puede ser presentado como lo que es, como lo que no se molesta en disimular. Para eso ya cuenta con numerosos medios occidentales
Numerosos los analistas y autores han advertido de las estrategias del totalitarismo para avanzar sobre las democracias. Especialmente de aquel que, por medio de la apropiación de ciertos conceptos – como “progresismo”, “solidaridad”, “multiculturalismo” -, pasa desapercibido con la imprescindible colaboración de numerosos medios de comunicación reconvertidos en máquinas de simular consenso intimidante
¿Qué palabra utilizar a esta altura para que se entienda? Para que se comprenda de una vez una parte sustancial de aquello que practica una buena parte de los medios de comunicación - la promoción de una “narrativa”; la difusión “dignificada” como periodismo de un prejuicio, de una denigración. Esto es, el ocultamiento de una parte considerable, y conspicua, de la realidad que se dice tratar
No sólo es hora de tomar lo que afirmen los medios con pinzas, sino definir correctamente las actividades de una buena parte de ellos: Es propaganda, no es información. Y es propaganda antidemocrática y antioccidental.
Un ministro israelí de derecha y activistas opuestos a los asentamientos, situados en el espectro político opuesto, coinciden en que el plan de construcción E1 de Israel dividirá Cisjordania en dos. A pesar de este novedoso alineamiento, el mapa no ha cambiado. La falacia periodística, pues, sigue siendo tan falsa hoy como lo era en 2012, cuando The New York Times publicó una importante corrección.
Resumen de buena parte de la “cobertura” de los asuntos relacionados con Israel: indica al lector que debe predisponerse negativamente ante dicho estado cuando se aventure más allá del encabezamiento; y, en caso de que no lo haga, le dice que Israel es “colonialista” incluso en su propio territorio
El ente público español de radio y televisión parece ya no tener nada que ver con la lógica de los hechos ni con el orden de la razón. Ni, claro está, con la cronología, ni con la integridad profesional, deontológica. Hamás, así, es fuente fiable, e Israel no tiene siquiera voz
CAMERA insta a los medios de comunicación internacionales a informar de forma clara y directa sobre el significado del lema «Globalizar la Intifada», que incita a cometer ataques contra los judíos en todo el mundo
El titular es un elemento central para enmarcar un tema. De entrada reduce el abanico de posibles interpretaciones e invoca ideas y conceptos concretos incluso antes de que la persona haya empezado a leer la historia. Los titulares preparan el escenario para la forma en que se lee la historia y establecen el marco de referencia desde el que se perciben los hechos
El Meir Amit Intelligence and Terrorism Information Center examinó las identidades de 266 palestinos que fueron identificados como periodistas o trabajadores de prensa muertos en combates: al menos 157 de ellos eran operativos o afiliados a organizaciones terroristas