Reuters: De informar, a dictaminar
La agencia rebajaba, entre omisiones, adjetivaciones, priorización de dichos, aseveraciones y citas, a los judíos/israelíes y sus reclamos al argumento cínico del villano de la película
La agencia rebajaba, entre omisiones, adjetivaciones, priorización de dichos, aseveraciones y citas, a los judíos/israelíes y sus reclamos al argumento cínico del villano de la película
Muchos medios en español aplicaron lo que parece ser una ley no escrita de la cobertura de los sucesos relacionados con el conflicto árabe-israelí: retratarás positivamente a los líderes palestinos sin importar la realidad
En español es una tarea muy complicada, casi imposible, la de saber qué les dicen los líderes palestinos a los suyos, cuál es su verdadero mensaje, su objetivo real. Y lo es porque es entonces cuando descubren la verdadera naturaleza del conflicto
La agencia de noticias adoptaba el punto de vista, la “narrativa” de esta organización que parecía presentarse como una fuente de información, pero que no es más que una voz que ofrece, principalmente, opinión e interpretación – que están fuertemente sesgadas
Lo de siempre en la “narrativa” palestina. Lo de siempre en Europa Press, repitiendo la primera sin confirmación, sin fuentes accesorias…
Que la cobertura mayoritaria de los medios en español del conflicto árabe-israelí pretende imponer una percepción particular del mismo es algo que confirman casi a diario con sus crónicas y, acaso, sobre todo con sus silencios, que vertebran la “narrativa” de “víctima y victimario” y “sojuzgado y colonialista”
El hecho deviene una mera anécdota que se menciona de pasada para, a través de una versión palestina, avanzar el posicionamiento ideológico del redactor o el medio
Incitación a la violencia y fabricación histórica, lo que el líder palestino tenía para ofrecer y los medios para callar. “¡Entraremos en Jerusalén – millones de luchadores! ¡Entraremos!”
Un párrafo le bastaba para compendiar algunas de las características formas de sesgar la cobertura sobre Israel y el conflicto árabe-israelí