En tanto la mímica del periodismo usurpe el lugar del ejercicio comprometido de dicha actividad, los medios deberían presentar, a la manera de los paquetes de cigarrillos, una advertencia a su audiencia
CAMERA insta a los medios de comunicación internacionales a informar de forma clara y directa sobre el significado del lema «Globalizar la Intifada», que incita a cometer ataques contra los judíos en todo el mundo
El Meir Amit Intelligence and Terrorism Information Center examinó las identidades de 266 palestinos que fueron identificados como periodistas o trabajadores de prensa muertos en combates: al menos 157 de ellos eran operativos o afiliados a organizaciones terroristas
Según The Telegraph, Hamás acaparó u ocultó leche infantil con el propósito de provocar una crisis alimentaria que, a través del aumento de la inseguridad alimentaria, condujera a mayor presión internacional sobre Israel. En medios en español... Nada.
La forma más sencilla de elaborar el cuentito de esta caperucita islamista que lanza ataques genocidas, que viola, mutila y secuestra – bien financiada por la saludable abuelita catarí e iraní -, es precisamente obviarlo todo. Censurarlo. Borrarlo del registro de la realidad. Construir, para ello, otra “realidad”
Según Palestinian Media Watch, hay 160 nuevos millonarios palestinos como resultado del programa «Paga por matar» (Pay-for-slay) de la Autoridad Palestina. El plan de 20 puntos que constituye la base del actual alto el fuego exige promover «la tolerancia y la coexistencia pacífica». Sin embargo, eso sigue siendo imposible mientras los terroristas sigan recibiendo recompensas económicas por sus crímenes.
Pero para la amplia mayoría de los medios en español, estos serios sucesos no tienen importancia; aún no proveen el material apropiado, el signo provechoso
Los engaños, la desinformación y los libelos están hechos de fabricaciones y distorsiones y de algo que, aunque igualmente diligente, es menos palpable, por decirlo de alguna manera: esto es, la omisión, la censura. La más reciente, la evidencia documentada acerca del vínculo y cooperación entre Hamás y el canal catarí Al-Jazeera
Tiempos estercoleros, estos. Tiempos en los que el “bajo costo” ha devenido bajo raciocinio y alto prejuicio; en que la alta política ha caído en las bajezas clásicas del populismo y sus traiciones