En marzo de 2025 la agencia EFE contextualizaba una noticia respecto a los ataques hutíes contra Israel, afirmando que
“El movimiento insurgente respaldado por Irán ha lanzado cientos de ataques contra Israel (…) desde el estallido de la guerra en la Franja de Gaza el 7 de octubre de 2023 en respuesta a la matanza de palestinos por parte del Estado judío”. (Énfasis añadido)
En julio de 2025, en otra noticia también acerca de ataques de los hutíes EFE concluía:
“Desde que el Gobierno de Benjamín Netanyahu iniciara suinvasión contra la devastada Franja de Gazaen octubre de 2023, más de59.000 gazatíes han muerto,la mayoría mujeres y niños, y más de 142.000 personas han quedado heridas, muchas con lesiones de por vida y amputaciones, según las autoridades palestinas”.
Ambas notas están firmadas en Sanà, pero son un buen ejemplo de una práctica común de la agencia española en su cobertura de Israel, y es que tanto a la hora de encuadrar la información como a la hora de dar el contexto, hay una tendencia a adoptar las cifras, el léxico, las narrativas y versiones de Hamás o de los grupos anti israelíes.
En esto ejemplos anteriores, el 7 de octubre era borrado o reinterpretado como una agresión israelí además de asumir como verdaderas y sin verificar las cifras globales de muertes que dicta Hamás, presentándolas como si todos fueran civiles indefensos y sin dar espacio a la contraparte Israelí. El léxico empleado para justificar los ataques huties al aeropuerto Ben Gurion, “la matanza de palestinos por parte del estado judío”, es un ejemplo burdo de una práctica a veces más sutil, pero igual de sesgada.
1.LIBELOS
El hecho de reproducir las declaraciones de Hamás o de organizaciones anti israelíes, en muchos casos sin aplicar mínimos criterios periodísticos, ha tenido como resultado que la agencia estatal española fuera la única agencia que promocionara bulos que, en muchos casos no era más que viejos libelos reciclados.
Así,por ejemplo, el 27 de diciembre de 2023, EFE llevaba a titulares la noticia:
Hamás denuncia el robo de órganos de cuerpos sacados de Gaza mientras Israel lo niega
Mientras otras agencias occidentales se limitaron estrictamente a reportar la devolución física de los 80 cuerpos, EFE decidió meter un contrastado libelo de sangre en el titular, ofreciéndole mayor impacto, y poniendo espalda con espalda la versiones de un grupo terrorista islamista, con una democracia con filtros y contrapoderes.
Otro ejemplo tuvo lugar el 8 de diciembre de 2025, cuando la agencia EFE volvía a llevar a titulares acusaciones de Hamás sin comprobar y sin atribuir la fuente.
Una niña de 1 año asesinada por un francotirador israelí entre los 3 muertos hoy en Gaza
La noticia, como casi todos los teletipos de la agencia, fue repicada por numerosos medios internacionales, clientes de EFE, pese a que ninguna otra gran agencia de referencia, como AP, Reuters o AFP, se hizo eco de la denuncia. Desde CAMERA solicitamos en su día a EFE información adicional sobre el caso, pero nunca se aportaron más datos y la supuesta muerte de esa niña a manos de un francotirador israelí no volvió a ser mencionada, quedando como una acusación más aislada y sin corroboración alguna.
Otro buen ejemplo de esta práctica de la agencia efe fue el episodio de la escuela de Minab, que constituye un ejemplo paradigmático de otro problema recurrente: la presentación de hechos inciertos con un grado de certeza superior al disponible. Así, el 28 de febrero de 2026, a las pocas horas del inicio de los ataques conjuntos entre USA e Israel contra la República Islámica, se difundieron unas imágenes de una escuela de niñas bombardeada con decenas de víctimas. Al principio hubo mucha confusión respecto a quién atribuir el ataque. A pesar de ello, la agencia EFE presentó un titular categórico, en el que atribuían la responsabilidad del ataque a Israel.
Las autoridades confirman 85 muertos en el ataque israelí a una escuela femenina en Irán
Pero si uno se tomaba el trabajo de llegar hasta el último párrafo de la noticia, descubría una importante aclaración de EFE:
“EFE no ha podido verificar de manera independiente el alcance de los ataques israelíes y estadounidenses en la República Islámica, donde no se permite a los medios internacionales acudir ni tomar imágenes en los lugares afectados por los bombardeos”.
Es decir, EFE no sabía, pero lo llevaba a titulares. Y ni qué decir que no hubo ninguna rectificación cuando a las pocas horas se supo que había sido un ataque estadounidense
- BORRADO DE CONTEXTO Y DE AGRESIONES PREVIAS
Uno de los rasgos más llamativos de la cobertura de EFE es la tendencia a presentar determinadas respuestas militares israelíes desvinculadas de las acciones que las precedieron.
Un claro ejemplo de esa práctica lo ofrecía el 28 de mayo de 2026. La agencia titulaba:
Israel bombardea Beirut tras atacar más de 135 «objetivos» en el sur del país en un día
El primer párrafo de la nota informaba:
“El Ejército israelí bombardeó este jueves la capital libanesa, Beirut, en una nueva escalada que pone en entredicho el alto el fuego y tras bombardear más de 135 «objetivos» en otros puntos del Líbano en las últimas 24 horas”.
Es curioso que para la agencia estatal fuera el bombardeo de Israel el que ponía “en entredicho el alto el fuego” y no así losmás de mil drones y 700 cohetes lanzados por previamente por Hizbulá, que ni siquiera encontraron mención en la crónica de la agencia. Pero que sí contaba otra agencia internacional como Associated Press.
La omisión resulta significativa porque altera la comprensión misma del suceso. El lector recibe la impresión de que Israel decide escalar el conflicto de forma unilateral, mientras desaparecen los hechos que motivaron la respuesta.
El mismo patrón aparece en la cobertura del alto el fuego en Gaza. Por ejemplo, el 14 de abril de 2026, EFE titulaba:
Israel mata a cinco palestinos, entre ellos un niño, en dos ataques en Gaza
En dicha crónica, no figuraba una sola fuente israelí que habría podido explicar que el objetivo del ataque era militar y se presentaba a Israel como quien violaba la tregua, omitiendo que durante ese periodo se habían producido numerosos incidentes atribuidos a Hamás y otros grupos armados como ataques con víctimas y emboscadas contra tropas israelíes así como entrega de cadáveres que no correspondían a los rehenes prometidos y saqueo de ayuda humanitaria.
Así, la respuesta israelí permanecía. Los hechos previos desaparecían.
- DESAPARICIÓN DE VÍCTIMAS ISRAELÍES
Otro patrón particularmente consistente es la diferente visibilidad otorgada a las víctimas de cada lado del conflicto. Si, como hemos visto, en sus teletipos EFE suele obviar el ataque del 7 de octubre, cuando hace referencia a él explica que causó “unas 1.200 muertes y el secuestro de 251 personas”. Sin embargo, rara vez actualiza el coste humano que la guerra ha supuesto para Israel desde entonces, omitiendo habitualmente que centenares de israelíes han muerto durante la campaña militar. No existen en EFE titulares que informen de “Más de 900 soldados israelíes muertos desde el 7 de octubre” o “Israel supera los 2.000 muertos desde el inicio de la guerra”.
Cuando EFE sí hace referencia a las victimas israelíes posteriores al las del 7 de octubre es porque la noticia trata específicamente del ejército israelí, no como contexto en sus notas en general.
Por ejemplo en “Ejército anuncia la muerte de tres soldados por combates en el norte de Gaza en el último día” sí informa de que
“La cifra total de soldados israelíes muertos desde el inicio de la ofensiva israelí en Gaza, que hoy cumple 15 meses, se eleva ya a 395”.
(Nótese una vez más cómo Israel aparece como responsable de la ofensiva al no obviarse la declaración de guerra de Hamás del 7 de octubre).
Otro despacho, Unos 20.000 soldados israelíes han resultado heridos desde que comenzó la ofensiva en Gaza , ofrece un perfecto ejemplo de la práctica habitual de la agencia. Al margen de que el titular en este caso se centre en los heridos israelíes, y no así en los muertos, el primer párrafo reza:
“Unos 20.000 soldados israelíes resultaron heridos en Gaza y el resto de territorios en los que Israel ha perpetrado ataques desde el 7 de octubre de 2023, día en que emprendió su campaña en la Franja en respuesta al ataque llevado a cabo por el grupo islamista palestino Hamás y otras facciones contra territorio israelí, informó el Ministerio de Defensa”. (Énfasis añadido)
La presentación de la noticia introduce una asimetría léxica significativa: mientras el ataque del 7 de octubre se describe como una acción que Hamás “llevó a cabo”, las operaciones militares israelíes se presentan como ataques que Israel “ha perpetrado”, un verbo habitualmente asociado en castellano a crímenes o actos delictivos, que imprime una carga valorativa negativa ausente en la descripción de la acción de Hamás.
Al final de la nota, EFE introduce a modo de contexto 4 párrafos dedicados al recuento de víctimas en Gaza. Esto es algo habitual de la agencia que suele contextualizar sus notas acerca de alguna declaración israelí con datos del sufrimiento gazatí. Por ejemplo en su información acerca de las violaciones cometidas el 7 de octubre,
Comisión civil israelí denuncia violencia sexual «sistemática» en ataques del 7 de octubre
EFE concluye con uncontrapesoque cambia el foco de la noticia:
“El ataque liderado por Hamás el 7 de octubre de 2023 causó las muertes alrededor de 1.200 personas y el secuestro a la Franja de otras 250. Ese mismo día, Israel inició una ofensiva militar sobre Gaza que ya ha causado al menos 72.742 muertos en el enclave palestino, lo que fue calificado como «genocidio» por una comisión de la ONU”.
En contraste, prácticamente todos los despachos sobre Gaza incorporan el balance acumulado de fallecidos proporcionado por el “Ministerio de Sanidad gazatí”, controlado por Hamás, y lo actualizan de manera constante.
Por ejemplo, el 13 de junio de 2026 la agencia estatal española publicaba una nota titulada:
Llegan a 73.000 los muertos en Gaza por ataques israelíes desde octubre de 2023
La crónica se abría con un párrafo que muestra los patrones que analizábamos previamente, esto es borrado del 7 de octubre y legitimización de Hamás como “Ministerio de Sanidad Gazatí”:
“Los muertos en la Franja de Gaza por ataques israelíes desde el inicio de su ofensiva en el territorio palestino en octubre de 2023 se situaron en 73.003, según los datos del Ministerio de Sanidad gazatí publicados este lunes, que incluyen los últimos fallecidos registrados ayer domingo”.
Otro ejemplo lo ofrecía la nota desde Líbano en la que EFE informaba de que la respuesta israelí había causado más de 3.200 muertos y un millón de desplazados en territorio libanés. Sin embargo, la agencia no mencionaba que, según otras fuentes internacionales, veintitrés soldados israelíes y un contratista de defensa habían muerto en el norte de Israel y en el sur del Líbano, además de dos civiles israelíes fallecidos, muchos de ellos víctimas de ataques con drones.
El resultado es un marco informativo en el que el sufrimiento gazatí aparece como un contador en permanente crecimiento, mientras que el coste humano continuado para Israel queda congelado en la tragedia del 7 de octubre, apenas mencionado y sin reflejar las bajas sufridas durante los meses posteriores de guerra.
Las diferencias no se limitan a qué víctimas aparecen, sino también a cómo son retratadas, algo ya analizado en CAMERA y sobre lo que no nos detendremos en este informe.
Conclusion, la única fuente es Hamás
La incertidumbre es inherente a toda guerra y es normal que en el fragor de las múltiples batallas se cuelen informaciones erróneas. El problema esencial de EFE reside en emplear a Hamas como fuente privilegiada, dándole mayor credibilidad que a un estado democrático, y en muchos casos, disfrazándola de “autoridades sanitarias” o “Defensa Civil gazatí” “Ministerio de Salud” o cualquier modismo que le conceda una pátina de credibilidad mayor.
La consecuencia es que el lector termina percibiendo un conflicto en el que Israel aparece como el principal generador de la violencia, mientras las acciones de Hamás o Hizbulá se convierten en un ruido de fondo, episódico o directamente inexistente.
Hemos recopilado aquí tan sólo unos ejemplos ilustrativos de lo que es una práctica habitual de la agencia. El análisis de decenas de teletipos de la Agencia EFE sobre Oriente Medio publicados desde el 7 de octubre de 2023 revela precisamente eso: una serie de patrones recurrentes de selección de fuentes, contextualización, lenguaje y jerarquización de víctimas que terminan configurando un relato determinado del conflicto.
Y ello resulta particularmente relevante porque EFE no es un medio marginal. Como principal agencia de noticias en español y empresa pública española, sus teletipos son reproducidos diariamente por cientos de periódicos, radios y televisiones de España y América Latina. Sus decisiones de encuadre no quedan confinadas en una sola redacción: se multiplican y terminan influyendo en la manera en que millones de personas perciben uno de los conflictos más complejos y polarizados del planeta.
Lo que emerge del análisis es un conjunto de patrones: la repetición de bulos sin corroborar y la omisión de contextos relevantes cuando estos benefician a Israel; la humanización diferencial de unas víctimas frente a otras; la utilización privilegiada de determinadas fuentes; la invisibilización recurrente del sufrimiento israelí y la incorporación de marcos interpretativos que tienden a presentar a Israel como actor primordial de la violencia y a Hamás o Hizbulá como actores reactivos o secundarios.