En los últimos meses, diversos medios de comunicación latinoamericanos, en línea por la postura adoptada por medios y agencias como El País y la BBC Mundo, han difundido imágenes desgarradoras de niños palestinos visiblemente desnutridos en Gaza, presentándolos como víctimas de la supuesta “hambre masiva” provocada por Israel. Sin embargo, en varios de estos casos, se ha comprobado que los niños padecían enfermedades médicas preexistentesgraves, ignoradas convenientemente por los reporteros y editores.
En América Latina, periódicos comoPágina 12(Argentina),La Jornada(México) yTelesur(Venezuela) han replicado la desinformacion vertida por El País (España), omitiendo datos médicos fundamentales. Esta narrativa sesgada alimenta un discurso antiisraelí sin dar al lector el contexto necesario para comprender la complejidad de la situación.
Testimonios de militares que visitaron la zona de conflicto, entre ellos Sir John McColl, ex Comandante de la OTAN, Andrew Fox, ex militar británico y profesor de la Real Academia Militar en Inglaterra, Vincenzo Camporini, ex comandante de las Fuerzas Armadas Italianas, entre otras muchas voces militares con experiencia probada en conflictos armados han declarado que Israel ha ido mucho mas lejos de lo requerido por la ley internacional para proporcionar ayuda humanitaria a la población de Gaza a lo largo del conflicto desencadenado el 7 de octubre de 2023 por organizaciones terroristas islámicas, lideradas por Hamás y financiadas por diversos actores, entre ellos los gobiernos de Iran y Catar.
OBJETIVO, DESINFORMAR
Los medios que omiten condiciones médicas conocidas faltan a la ética periodística, pues utilizan el sufrimiento infantil con fines políticos. La crítica no es hacia la legítima preocupación humanitaria, sino hacia la manipulación intencional de editores y reporteros. Exigimos que medios como El Colombiano, Página 12yLa Jornadarectifiquen y publiquen información completa, honesta y contextualizada.
Por ejemplo, el niñoOsama Al-Raqab, mencionado en reportes deNBC NewsyAP, sufre defibrosis quística, una enfermedad genética crónica que afecta el sistema respiratorio y digestivo, y que puede causar pérdida severa de peso sin un tratamiento adecuado, incluso en condiciones de paz. Similar es el caso deMohammed Al-Mutawaq, quien tieneparálisis cerebral, condición que también puede generar signos de desnutrición.
Más grave aún es el uso mediático del caso deFadi Al Zant, de seis años, evacuado a Egipto y tratado en Nueva York. Fadi también padece fibrosis quística, pero los titulares lo presentaron como un niño “muerto de hambre” sin mención a su enfermedad crónica.