El 28 de mayo la agencia EFE titulaba:
Israel bombardea Beirut tras atacar más de 135 «objetivos» en el sur del país en un día
El primer párrafo de la nota informaba:
“El Ejército israelí bombardeó este jueves la capital libanesa, Beirut, en una nueva escalada que pone en entredicho el alto el fuego y tras bombardear más de 135 «objetivos» en otros puntos del Líbano en las últimas 24 horas”.
Es curioso que para la agencia estatal fuera el bombardeo de Israel el que “pone en entredicho el alto el fuego” y no así los más de mil drones y 700 cohetes lanzados por previamente por Hizbulá, y que ni siquiera encontraron mención en la crónica de la agencia.
Es más, en su párrafo 4 EFE parece querer contextualizar, pero omite esa información clave:
“pese a la entrada en vigor del actual alto el fuego la medianoche del 16 al 17 de abril -que sobre el papel sigue en vigor-, cazas israelíes atacaron una zona cercana a Haret Hreik, en los suburbios sur de Beirut conocidos como el Dahye”.
Una vez más Israel retratado como quien rompe el alto el fuego. E incide en su penúltimo párrafo:
“un alto el fuego que Israel viola a diario con ataques letales y Hizbulá atacando a los soldados israelíes desplegados en el Líbano y el territorio del norte de Israel cercano a la frontera”. (Énfasis añadido)
Hizbulá figura metida con calzador en una frase mal redactada que rompe el paralelismo gramatical al mezclar un verbo conjugado (“Israel viola”) con un gerundio (“Hizbulá atacando”), y además atribuye explícitamente la violación del alto el fuego sólo a Israel mientras describe las acciones de Hizbulá con un lenguaje mucho más neutro.
¿Y qué no cuenta EFE?
Algo que sí contó la agencia AP:
“Un funcionario del Departamento de Estado de EE. UU. declaró este lunes que Hezbolá ha hecho caso omiso de las reiteradas peticiones de que cese los ataques contra Israel, incluido un ultimátum reciente. El funcionario, que no estaba autorizado a hablar con los medios de comunicación y, por lo tanto, habló bajo condición de anonimato, añadió que nunca se esperará que Israel acepte pasivamente los ataques contra sus fuerzas y su población civil.
Desde que entró en vigor el alto el fuego, Hezbolá ha lanzado más de mil drones y más de 700 cohetes para intentar descarrilar las negociaciones en curso entre el Líbano e Israel, dijo el funcionario, añadiendo que «el statu quo es insostenible».
Es decir, que existen indicios razonables de que Hizbulá estaría especialmente interesada en que el alto el fuego se rompiera y de hecho están poniendo todo su esfuerzo en ello.
Otro interesante patrón de EFE, es la omisión de las víctimas israelíes a la vez que sí hace referencia a las del otro lado del conflicto. Por ejemplo, en esta crónica, mencionan que
“Tras el inicio de laguerra contra Iránlanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, Hizbulá respondió el 2 de marzo atacando territorio israelí, lo que desencadenó una respuesta de Israel que ha causado más de 3.200 muertos y un millón de desplazados en el país vecino”.
Pero no hablan de lo que AP, otra vez, sí menciona:
“23 soldados israelíes y un trabajador de una empresa de defensa han perdido la vida en el sur del Líbano o en sus alrededores, y dos civiles han fallecido en el norte de Israel, la gran mayoría de ellos a causa de ataques con drones”.
Y es que la cuestión de los drones es otro tema silenciado en este texto de la agencia española. Y sin embargo, el 1 de mayo otra nota de EFE explicaba:
“El grupo chií libanés Hizbulá ha comenzado a atacar a las tropas israelíes en el sur del Líbano y el norte de Israel con drones suicidas de tipo FPV cargados con explosivos, que en una semana han matado a tres israelíes”.
¿Entonces, por qué EFE construye posteriormente un relato en el que no sólo desaparecen la amenaza de los drones y las víctimas israelíes, sino que incluso informa de que Israel atacó más de 135 “objetivos”, entre comillas, como si la existencia misma de objetivos militares de Hizbulá fuera discutible o sospechosa? Curiosamente, no emplea el mismo escepticismo cuando reproduce cifras o acusaciones provenientes del lado libanés.
Y por supuesto, el lector apenas recibe contexto sobre qué está atacando Israel. No son simplemente “Beirut” o “el sur del Líbano”. Son posiciones, infraestructuras y operativos de Hizbulá.
Pero para EFE Israel no responde a ataques: simplemente “bombardea”. Hizbulá no desencadena escaladas: apenas “responde”. Y los muertos israelíes parecen tener la extraña capacidad de desaparecer del relato.
Al final, el problema no es solo qué cuenta EFE. Es qué decide que no merece ser contado.