La escuela de Minab, RTVE y EFE: bulos y metabulos

Sábado 28 de febrero. Estados Unidos e Israel inician los ataques contra la República Islámica.

A las pocas horas, se difunden unas imágenes de una escuela de niñas bombardeada. Se habla de decenas de víctimas.

Los medios internacionales inmediatamente se hacen eco de la información, en muchos casos sin especificar las fuentes, que según la analista de CAMERA Jennifer Kouzi, estaban vinculadas al régimen islámico:

Tasnim News y Fars News, dos medios conocidos por ser propaganda del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), así como del miembro del IRGC y propagandista en jefe, el ministro de Asuntos Exteriores iraní Seyed Abbas Araghchi (descrito por el Wall Street Journal como un difusor de «falsedades»)”.

A medida que la información se actualizaba, iba aumentando el número de víctimas, pero siempre sin verificación alguna y en función de un medio u otro, se atribuía la autoría a Israel o a Estados Unidos.

Si Al Jazeera afirmó que Israel atacó la escuela, según IRNA, agencia oficial de la República Islámica, fueron los estadounidenses quienes atacaron la escuela.

Israel afirmó no tener conocimiento de un ataque en esa zona, mientras que el secretario de estado Marco Rubio dijo a los periodistas que las fuerzas estadounidenses «no atacarían deliberadamente una escuela», y que investigarían si tuvieron alguna responsabilidad en el ataque.

Mientras los medios optaban por repetir la acusación, sin especificar la fuente, en redes sociales empezaron a correr ruidos distintos, a menudo contradictorios entre sí, que ponían en duda las versiones de los medios, y que dieron alas a varios bulos.

  1. Fue un misil iraní

Según esta versión, la escuela de Minab había sido alcanzada por un cohete defectuoso lanzado por los Guardianes de la Revolución.

Esta versión fue probada falsa por varios analistas de fuentes abiertas, que mostraron que la foto del misil errado había sido tomada a más de 1300 km de Minab.

  1. La República Islámica reconoció su error

Basándose en una cuenta de Telegram supuestamente vinculada al régimen iraní, los usuarios de redes sociales afirmaron que el IRCG había reconocido ser los responsables del ataque.

Esa información también resultó ser falsa. La cuenta de Telegram en cuestión no está vinculada al régimen sino a la oposición.

  1. Kabul 2021

Otro importante bulo, especialmente presente en cuentas en español, afirmaba que las imágenes difundidas correspondían a Kabul 2021. Esta noticia corrió como la pólvora y medios como EFE, El País o RTVE fueron acusados de emplear imágenes falsas para sostener la acusación.

Sin embargo, esta información también resultó ser falsa, y los medios arriba mencionados se apuraron en defenderse de las acusaciones, acusando a su vez.

DESMONTANDO LOS BULOS

Nos centraremos en RTVE y EFE por ser medios estatales, pagados con los impuestos de los ciudadanos, que no deberían tener una línea ideológica determinada y que son de los medios más consumidos a nivel internacional.

Varios artículos para desmentir bulos publicó RTVE.

Así, Verifica RTVE, su unidad de verificación digital, explicó que el bulo de que las imágenes correspondía a un atentado del ISIS en Kabul en el año 2021 fue generado por la herramienta de IA, Grok

Pero lo llamativo de estos desmentidos es que se centraron en detalles específicos falsos que circularon por redes sociales, pero pasaron por alto importantes fallos profesionales propios que se han convertido en un preocupante modus operandi generalizado entre los medios tradicionales. Aquellos que supuestamente deberían ofrecer algo de rigor.

Porque, ¿y si hubiera otros bulos aparentemente más difíciles de descubrir para medios demasiado posicionados en un bando u otro?

Miremos por ejemplo lo que hizo RTVE:

Al menos tres artículos para explicar por qué mienten quienes los acusan de mentir a ellos.

En uno de los textos, justificando su buena labor periodística, RTVE afirma que:

“A las 14:36 del 28 de febrero,RTVE Noticiaspublicó que, según el Gobierno iraní, Israel causó una matanza de niñas al bombardear una escuela en Minab”. (Énfasis añadido)

Pero eso no es cierto. El primer titular, el de las 14:36 no identificaba la fuente. No especificaba que fuera “según el gobierno iraní”. No es muy riguroso defenderse con una primera mentira.

Y es que el primer titular, el de las 14:36 , daba la información como objetivamente cierta y se puede encontrar aún en los archivos de internet.

No es hasta dos horas más tarde, después de que recibieran varias quejas por dar la noticia sin fuente, que añadieron que la fuente era una de las partes.

Sin embargo, en la justificación de su propia labor, RTVE no sólo no reconoce ese primer error, sino que además mantiene otro serio error periodístico. Según todos sus titulares, el ataque habría sido responsabilidad de Israel. Sin embargo, según la misma RTVE ratifica:

“la imagen es real. Muestra la situación en la que ha quedado una escuela de primaria en Minab, en el sur de Irán,aunque la autoría de lo ocurrido no haya podido ser verificada de forma independiente.Hay cuentas que atribuyen la masacre a un ataque por error de la Guardia Revolucionaria iraní.”

De modo que RTVE llevaba a titulares algo que, según ellos mismos, no se había podido comprobar y cuya fuente era “dudosa”.

Del mismo modo, la agencia EFE también se dedicó a desmontar bulos de usuarios de redes sociales, pero respecto a sí mismos no se mostraron tan rigurosos.

Su titular clamaba:

Las autoridades confirman 85 muertos en el ataque israelí a una escuela femenina en Irán

Una noticia que atribuía el ataque a Israel y cuyas fuentes eran presentadas como meras “autoridades”. Pero si uno se tomaba el trabajo de llegar hasta el último párrafo de la noticia, descubría una importante aclaración de EFE:

“EFE no ha podido verificar de manera independiente el alcance de los ataques israelíes y estadounidenses en la República Islámica, donde no se permite a los medios internacionales acudir ni tomar imágenes en los lugares afectados por los bombardeos”.

O sea, no se sabe, pero se lleva a titulares.

¿Y qué es lo que se sabe?

Poco. Hay mucha confusión al respecto. La mayoría de los datos provienen de cuentas en X que han analizado las imágenes de la escuela bombardeada y de los entierros, complementando con búsquedas de imágenes satelitales y geoposicionamiento.

Martin Tuitero, por ejemplo, que desde el principio alertó de bulos como el de que las imágenes correspondían a Kabul, analizaba los videos del entierro en Minab concluyendo que los indicios de víctimas son muy pocos o dudosos. Se ven ataúdes contados, casi ningún familiar presente y una presencia masiva de militares. No hay pruebas de que los cuerpos pertenezcan a alumnas de la escuela, ni imágenes de víctimas.

Según medios opositores al régimen de los ayatolás, como @mamlekate la escuela Shajareh Tayyebeh en Minab está pegada a una base naval del IRGC y originalmente fue construida para hijos de personal militar. Afirman que la escuela está vinculada al IRGC y que las supuestas lesiones por el ataque fueron limitadas y tergiversadas. Además, el complejo alrededor alberga actualmente oficinas administrativas y de mando del IRGC.

Pero mientras en X se producía este debate de verificaciones, los medios oficiales se dedicaban a publicar titulares rotundos sin fuente, a desmentir detalles menores y a dar lecciones de rigor a quienes de verdad investigan.

El patrón se repite: la información siempre parte de una de las partes en conflicto, no puede verificarse de forma independiente, los titulares presentan la versión como un hecho y las matizaciones aparecen después, mientras que la verificación se centra en desmentir errores secundarios. Nada de esto prueba que el ataque no existiera, pero sí demuestra que el grado de certeza transmitido superó con creces la evidencia disponible. En contextos de guerra militar e informativa, esa desproporción no es un detalle técnico, es el núcleo del problema. El periodismo no exige omnisciencia, sino claridad sobre lo que se sabe, lo que no se sabe y de dónde procede cada afirmación. En Minab, lo que se afirmó fue rotundo; lo que realmente se sabe, todavía, es limitado.

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