EFE “asesina” el periodismo

Ya desde el vamos, el titular de EFE —“El número de palestinos asesinados desde el cese al fuego en Gaza es ya de 240”— es una lección de cómo manipular un hecho antes de contarlo.

Lo primero que salta a la vista es la palabra “asesinados”, empleada sin comillas, sin atribución y sin contexto. Según cualquier manual básico de periodismo, asesinar implica una intención criminal y una víctima inocente. ¿Quién decidió eso? El Ministerio de Sanidad de Hamás, fuente única de todo el texto.

Pero ¿quién es el Ministerio de sanidad de Hamás? EFE no lo menciona ni lo contextualiza: el Ministerio gazatí no es una institución sanitaria independiente, sino un órgano del grupo terrorista que gobierna Gaza, Hamás. Su “reporte” es por lo tanto, como mínimo, sospecho de ser propaganda y no estadística. Sin embargo, el teletipo lo presenta como si fuera una fuente neutral y verificable. No hay verificación independiente, ni contraste con Israel, ni referencia a que los datos de Hamás ocultan cuántos son combatientes, ni siquiera que Israel haya reconocido o negado esos ataques.

Por supuesto, tal como vimos en un artículo anterior, cuando el ejército israelí publicala identidad de las víctimas de sus ataques, EFEomite esos datos.

El cese al fuego…

El texto repite hasta la extenuación la idea de “ataques israelíes” tras el “alto el fuego”, como si Israel hubiera roto unilateralmente una tregua. Pero no explica que, desde el inicio del “cese al fuego”, Hamás ha seguido atacando a Israel, incluso matando a tres soldados en dos ataques distintos. Y es de sentido común que Israel tiene derecho a responder a los ataques de Hamás, quien es quien ha roto el alto el fuego en varias ocasiones, no sólo atacando sino no devolviendo los cadáveres secuestrados en el tiempo requerido o negándose a desarmarse . Lo que en otros conflictos sería “combates esporádicos”, aquí se traduce en “asesinatos”.

En la narrativa de EFE sólo Israel mata. EFE no consulta a portavoces israelíes, no menciona las operaciones antiterroristas ni la presencia de células armadas. Tampoco hay un solo verbo que sugiera combate: no se “enfrentan”, no “disparan”, ni “responden” —Israel simplemente asesina, ataca (hasta 5 veces se habla de “ataques israelíes”) y hiere.

De hecho, es interesante la referencia que hacen al principio de la guerra, obviando toda responsabilidad de Hamás, que recordemos la inicio con la invasión del sur de Israel y la posterior masacre:

“El número total de muertos por ataques israelíes desde que comenzó la ofensiva el 7 de octubre de 2023 es ya de 68.872, mientras que ha habido 170.677 heridos. La mayoría de las víctimas, según las estadísticas de Sanidad, son mujeres y niños”.

“Comenzó la ofensiva”, como si de la nada Israel se hubiera puesto a atacar a los gazatíes, en su mayoría “mujeres y niños”. Pero la realidad es bien distinta ya que el 7 de octubre Israel no había atacado a nadie, y se encontraba en estado de shock recibiendo ataques por tierra, mar y aire, mientras 1200 israelíes eran asesinados y torturados, mientras cientos eran secuestrados.

Pero por algún motivo, las víctimas israelíes no suelen entrar en los recuentos de las víctimas que ofrece la agencia EFE. Tampoco suelen hacerse eco de los informes y estudios que ponen en duda las cifras que ofrece Hamás. La agencia española es más de darle credibilidad a los terroristas, evitando que sus lectores tengan acceso a otras versiones más fiables.

El truco de la “línea amarilla”

La nota incluye un detalle que delata la intención narrativa: la “línea amarilla”. EFE explica que es una “franja imaginaria, en ocasiones delimitada con algún bloque de hormigón amarillo” y que “muchos palestinos desconocen este límite”, insinuando que las muertes ocurren por pura confusión civil.

Pero esa “línea amarilla” es una zona de seguridad acordada en el acuerdo de alto el fuego para impedir infiltraciones. No está “en ocasiones delimitada con algún bloque amarillo¨como EFE escribem dando a entender cierto descontrol y aletoriedad en el marcado. Tal y como explicó el ejército de Israel, a cargo de la demarcación:

«El marcado se está realizando en barreras de hormigón coronadas con un poste pintado de amarillo que se eleva 3,5 metros (11,5 pies) sobre el suelo», y añade que las barreras de hormigón «se están colocando cada 200 metros».

Lo que EFE omite —de nuevo— es que Hamás la usa precisamente para acercar hombres armados y preparar ataques.

Esta pieza no informa: repite propaganda con formato periodístico. Su titular acusa; su texto omite; su fuente miente. EFE no firma con el Ministerio de Sanidad de Gaza, pero podría hacerlo: ambos publican los mismos datos, con el mismo vocabulario y la misma intención moralizadora.

El periodismo debería verificar, no militarizar el lenguaje. Aquí, el verbo “asesinar” sustituye la verificación por el juicio moral, y el resultado no es información: es militancia.

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