Cuando el marco termina por fagocitar al cuadro

Cuando cuadro y marco se confunden, este último pasa a adquirir más relevancia que el contenido. Y lo hace al punto de subordinarlo, mediante omisiones – que funcionan antes bien como censuras en toda regla – a mero, aunque ineludible, relleno.

Esto era puntillosamente ejemplificado por la agencia de noticias Associated Press en su artículo del 23 de abril de 2026 (“Líbano denuncia la demolición israelí de casas en zonas ocupadas tras el alto el fuego”). A la realidad se le podaba, ni más ni menos, el grupo narcoterrorista Hezbolá.

Y lo hacía mostrándolo, pero sin mostrarlo: más como elemento diseñado para encarnar una representación de las víctimas rebeldes. Al punto, incluso de mencionarlo falazmente en el tercer párrafo como una suerte de válido y serio interlocutor: “desde que acordó la semana pasada un alto el fuego con Hezbolá” – el cese del fuego fue acordado entre Israel y el Líbano.

Pero el grupo, es decir, el estado paralelo al estado libanés, sus objetivos, sus actividades, su control sobre el sur de ese país– un bastión de Hezbolá -, todo aquello que era esencial en un texto que pretendía dar cuenta de la demolición de infraestructura civil en una localidad de esa región; eso, precisamente, era silenciado. El marco se imponía a la realidad.

De hecho, esa subordinación de los hechos, del contexto, a corsé del encuadro, llevaba a la agencia llevaba a la agencia a, en su propia comparación, esquivar, como suele decirse, el elefante en el bazar. O, mejor dicho, el terrorista entre la población:

“Las demoliciones reflejan [un hecho, para la agencia] lo que ha ocurrido en la Franja de Gaza, donde topadoras israelíes y explosiones controladas han arrasado casi por completo la ciudad de Rafah y otras localidades bajo control israelí. Allí, Israel dice [tómese esto con pinzas, que es sólo lo que afirma dicho estado] que está eliminando estructuras utilizadas por Hamás”.

De la utilización sistemática y estratégica de la población civil, y sus infraestructuras, como escudos humanos por parte de ambos grupos terroristas, no había nada. La comparación es superficial y evita el motivo de las demoliciones. El modo de ver por encima de todo.

Incluso, se ignoraba un texto previo de la propia agencia, de en octubre de 2024, donde se informaba que, según Eva Koulouriotis, analista política especializada en Oriente Medio y en grupos militantes islámicos, el amplio apoyo de grandes sectores de la población del sur del Líbano, “ha permitido a Hezbolá establecer ‘una infraestructura militar propia’ en las aldeas” de esa región.

Una de esas aldeas, de la que hablaba AP, era Beit Leif. A propósito de la misma, Alma Research and Education Center advertía en noviembre de 2025 que:

“Hezbolá sigue reforzando sus fuerzas al sur del río Litani, en clara violación del acuerdo alcanzado entre el Líbano e Israel hace casi un año. Estos cuatro edificios utilizados por Hezbolá son solo algunos de las docenas que hay en la localidad de Beit Lif, donde se están preparando amenazas contra Israel”.

En esa oportunidad, según recogió The Times of Israel (19/11/2025), las Fuerzas de Defensa de Israel informaron de algunas de las instalaciones de Hezbolá en Beit Lif al mecanismo internacional liderado por Estados Unidos encargado de supervisar el alto el fuego, “pero no se les dio curso”. Casi una reproducción de la incapacidad o falta de voluntad de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (UNIFIL) para impedir el rearme de Hezbolá en el sur del Líbano.

En definitiva, lo que había en la crónica de AP se parecía mucho a una vieja radio: mucha estática – selectiva, eso sí – que dejaba pasar unas pocas palabras, una sucinta “imagen” que no fallaba en enmarcar negativamente a Israel.

Eso sí, hay que agradecerle a la agencia la clase de encuadre de un hecho; esto es, el énfasis que pone un medio en la “importancia” de los diferentes aspectos de un tema, cómo lo presenta. Y la mayoría de los marcos se definen por lo que omiten, así como por lo que incluyen para guiar a la audiencia.

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