La filtración de un informe interno sobre la BBC que motivó la renuncia del director general y la directora ejecutiva de la división de dicho ente hacía ya seis días que se había hecho público cuando la cadena CNN en su edición en español publicaba (9/11/25) en su sitio web un texto que se centraba en la manipulación de un discurso de Donald Trump, “en el que hacían parecer como si él hubiera llamado directamente a la violencia el 6 de enero de 2021”, pero que ignoraba buena parte del contenido de dicho documento.
Tenía, eso sí, espacio – cinco párrafos – para recordar otros casos de dimisiones en la mencionada corporación británica.
Pero no había lugar para mencionar uno de los puntos del dosier. Ni más ni menos que aquel que hacía referencia al sesgo sistemático y el “periodismo activista” con que la BBC enmarca las noticias sobre (o contra) Israel. País al que se le presta una desproporcionada – aunque selectiva – atención mediática.
De hecho, Infobae sí hacía mención en su crónica del 10 de noviembre de 2025 al hecho de que “en febrero, la cadena retiró de su servicio de streaming un documental sobre Gaza después de que se revelara que el narrador infantil era hijo de un funcionario del gobierno liderado por Hamas”.
El diario inglés The Telegraph, que publicó el documento en cuestión, informaba en su edición del 4 de noviembre de 2025 que el informe “muestra cómo BBC News dio amplia cobertura a las noticias que presentaban a Israel como el agresor, mientras que ocultaba las noticias que contradecían esa narrativa. Incluso la propia noticia exclusiva de la BBC de que los medios de comunicación habían malinterpretado ampliamente la sentencia del Tribunal Penal Internacional sobre el «genocidio» en Gaza fue ocultada”.
Cómo estarían las cosas en el ente de comunicación inglés, que el propio periodismo debía sepultarse al considerarse un fallo del sistema engrasado de manipulación.
Ya a principios de año, refería The Telegraph, el medio había revelado publicaciones antisemitas en redes sociales por parte de periodistas habitualmente empleados por la BBC Arabic, la corporación británica trató de restar importancia a su papel. “Las declaraciones públicas se referían a ellos como «testigos oculares» y «no miembros del personal de la BBC ni parte del equipo de reporteros de la BBC»”, era la excusa.
¿“Testigos”? ¿Seguro?
El documento filtrado, daba cuenta The Telegraph, revela que “uno de esos hombres, Samer Elzaenen, que instó en las redes sociales que se quemara a los judíos «como lo hizo Hitler», apareció en la BBC Arabic 244 veces entre noviembre de 2023 y abril de 2025”.
Un “testigo ocular” omnipresente.
Tal como Ahmad Alagha, “que describió a los judíos como «demonios» y a los israelíes como menos que humanos”, y que apareció nada menos que 522 veces en los programas de noticias de la BBC Arabic durante el mismo periodo. “Es una cantidad notable de veces para haber sido un «testigo ocular»”, señalaba el medio inglés.
Sin duda.
Pero no sólo privilegiaba a los “periodistas” con un notorio prejuicio contra los judíos, “sino que también promovía las mentiras de Hamás por encima de los hechos. Un artículo de la BBC Arabic que cubría la desgarradora historia de una esclava sexual yazidí rescatada de Gaza dedicó casi 600 palabras a una declaración de Hamás en la que se tildaba a la mujer de mentirosa”.
Y, como tantas veces se ha señalado en CAMERA Español, las malas prácticas, los vicios de la mediocridad y la ideología terminan por impregnarlo todo en los medios en los que se instala. Así, indicaba The Telegraph, el documento “también expone cómo el programa insignia de actualidad, Newsnight, estacó afirmaciones de que miles de bebés estaban al borde de la inanición en Gaza, a pesar de que ya sabía que eran falsas”.
The Telegraph concluía que no cabe duda de que la BBC “ha contribuido a difundir las mentiras de Hamás por todo el mundo y ha alimentado el antisemitismo en su propio país”.
Pero la CNN en Español no se molestaba en dedicarle ni un párrafo de todo este material en su texto. Y ello, a pesar de que el conflicto en Medio Oriente e Israel, particularmente, ocupan una parte notoria de su cobertura diaria… Quizás el “mal de la BBC” esté ya muy extendido. Quizás toque sepultar información.