Albanese “víctima” en France24

Es sencillo tomar a la audiencia de las narices y conducirla hacia la “opinión”, hacia la “realidad” deseada. Basta un titular que funcione como clave de interpretación; un destacado y primer párrafo que expliquen ese código, como para que no quede lugar a dudas; y las omisiones – o censuras – que sostengan el andamiaje.

France24 en español se entregaba a esta práctica, parienta cercana de la propaganda, y consecuentemente reñida con la idea de periodismo que se aproxima a la verdad o, cuanto menos, a una presentación cabal e imparcial de los hechos.

El encuadre, es decir, el objetivo estrecho y aberrante a través del cual la audiencia era forzada a observar el suceso era el de: “Albanese víctima de una persecución política debido a su labor por los derechos humanos”.

Mas, las prácticas de Francesca Albanese se encuentran en las antípodas de la investigación y la especialización. Y esto, precisamente, era lo que el medio precisaba censurar para que el lector “arribara” al corolario ya dispuesto para él. De tal manera, que cuando hay que mencionar alguno de los motivos para la sanción a Albanese, se hace como una mera afirmación de quienes buscan acallarla, y no como un rasgo de su realidad: vamos, que la relatora es una antisemita; no por una interpretación maliciosa, sino por sus dichos, su conducta.

Vayamos, entonces, a algunos de los puntos que France24 eligió acallar. Nuestro colega Gilead Ini enumeraba en septiembre del pasado año, entre otros, los siguientes (véase también este texto de David Litman):

1. Su difusión de otros negacionistas del Holocausto en X; amén de sus propias palabras sobre los judíos y su ‘nefasto poder’. Su calumnia de que Estados Unidos está «subyugado por el lobby judío» … “Semejante visión del mundo es preocupante por sí sola. Mas, para alguien cuyo mandato es juzgar al único país del mundo con mayoría judía, debería ser descalificante”. Pero Albanese continuará efectuando sus aseveraciones con el sello validador de la ONU. Bueno después de todo, y contrariamente a la percepción idílica que se tiene de este organismo, en su Consejo de Derechos Humanos se encuentran algunos de los estados menos derechos y humanos.

2. También incurre en la inversión del Holocausto, “es decir, en presentar a los judíos como los nuevos nazis, un insulto con el que se pretende minimizar los crímenes de los segundos y escupir en la cara de los primeros”.

Así, por ejemplo, Albanese respaldó una publicación en las redes sociales que comparaba al primer ministro de Israel con Adolf Hitler. Poco antes, mientras promocionaba un vídeo de un activista que sostiene que la matanza de Hamás del 7 de octubre es motivo de «celebración», volvió a utilizar el Holocausto para comparar al Estado judío con los asesinos de judíos.

3. Durante una entrevista en la que se le preguntó durante los ataques de Hamás, afirmó que efectivamente el grupo terrorista palestino había atacado a civiles, pero enseguida se retractó y, gesticulando de manera defensiva dijo:

“El problema es que atacaron a civiles. Ellos-…uh… como… quiero decir, en la medida en que lo que oímos en los medios de comunicación es cierto, porque esta es la cosa, quiero decir, esto es… es muy difícil también entender, tener claridad, sobre lo que ha sucedido. Pero asumamos que lo que dicen en los medios es verdad”.

Pero su su coqueteo con el negacionismo no ocurrió en la mañana de los atentados, cuando podría haberse perdonado cierta incertidumbre. Fue en diciembre. Entonces no había dudas sobre «lo que pasó».

4. Mucho después de que se supiera que la explosión del 17 de octubre en el aparcamiento del hospital Al Ahli de Gaza había sido muy probablemente causada por un cohete palestino mal disparado, Albanese insistió en que Israel era el responsable.

5. Poco después de la masacre del 7 de octubre, Albanese y otros reporteros de la ONU insistieron en que no debían difundirse los relatos de violaciones perpetradas por palestinos contra israelíes, aduciendo que la información «no verificada» sólo «intensificaría las tensiones».

Al parecer, este criterio se aplica exclusivamente a la violencia sexual contra israelíes, porque unos meses más tarde – de hecho, el mismo día en que se desmintió y retiró una denuncia palestina de violación – los relatores, Albanese incluida, hicieron lo mismo que habían denunciado: difundieron denuncias no verificadas sobre la violación de palestinos.

El informe del Proyecto Dinah, “creado para lograr el reconocimiento y la justicia para las víctimas y supervivientes de la violencia sexual durante el atentado de Hamás del 7 de octubre de 2023, y para las personas tomadas como rehenes”, encontró:

a) que la violencia sexual fue generalizada y sistemática durante el ataque del 7 de octubre;

b) patrones claros sobre cómo se perpetró la violencia sexual, incluidas víctimas encontradas parcial o totalmente desnudas con las manos atadas, a menudo a estructuras como árboles o postes; pruebas de violaciones en grupo seguidas de ejecución; mutilación genital; y humillación pública;

c) la violencia sexual continuó durante el cautiverio, y muchos retornados denunciaron desnudez forzada, acoso sexual físico y verbal, agresiones sexuales y amenazas de matrimonio forzado.

6. Albanese ha argumentado que la matanza, torturas, violaciones y secuestros del 7 de octubre perpetradas por Hamás, una organización evidentemente antisemita, no estaba relacionada con el antisemitismo, sino que era culpa de Israel.

7. Evidentemente, la desinformación de Albanese va más allá del atentado del 7 de octubre. Recientemente borró los crímenes de Nasser Abu Hamid, un terrorista de alto rango condenado por el asesinato de seis civiles israelíes y un agente de policía, al describirlo falsamente como condenado por «presunta participación en ataques contra las fuerzas israelíes».

8, Después de que el grupo terrorista Yihad Islámica palestina disparara andanadas de cohetes contra ciudades israelíes el 2 de mayo de 2023, e Israel golpeara una semana después a los líderes del grupo, Albanese defendió en X a los terroristas, insistiendo extrañamente en que fue Israel quien «violó» un alto el fuego de un año de antigüedad.

9. Aunque Albanese había calificado anteriormente los ataques palestinos indiscriminados e ilegales con cohetes como autodefensa – en sus palabras, actos de palestinos «que se defienden con los únicos medios que tienen» -, insiste en que Israel no tiene derecho a la autodefensa tras la matanza del 7 de octubre de Hamás.

Hace falta mucha censura para elevar a Albanese a “investigadora”, a “experta” en derechos humanos. Toda esta y mucha más.

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