La diferencia entre la pretensión del “así eran los periodistas palestinos” del medio 20minutos (25 de agosto de 2025) y cómo realmente eran, radica en cómo quería el medio que sean vistos por su público: no por los sujetos en sí, sino por cómo esa incompletísima y torpemente ensalzada descripción retrataba, por contraste, a Israel. Construir malvados absolutos precisa de víctimas impolutas.
Digamos de entrada que el Ejército israelí publicó en su cuenta de X el 26 de agosto de 2025 que:
“De una investigación inicial se desprende que las tropas de la Brigada Golani, que operaban en la zona de Jan Yunis para desmantelar la infraestructura terrorista, identificaron una cámara colocada por Hamás en la zona del Hospital Nasser que estaba siendo utilizada para observar la actividad de las tropas de las FDI [Fuerzas de Defensa de Israel], con el fin de dirigir las actividades terroristas contra ellas. Esta conclusión se vio respaldada, entre otras razones, por el uso militar documentado de hospitales por parte de las organizaciones terroristas a lo largo de la guerra, y por información de inteligencia que confirmaba el uso por parte de Hamás del Hospital Nasser para llevar a cabo actividades terroristas desde el comienzo de la guerra”.
Un puesto de observación de Hamás en el hospital.
El hospital en el que se encontraban los periodistas mencionados por el medio de comunicación. Tres de ellos, camarógrafos, según el medio. Dos de ellos, al menos, de acuerdo siempre con 20minutos, trabajaban de manera permanente, o casi permanente, desde el hospital (¿como enviados especiales?).
A nadie le llamó la atención esta serie de casualidades. Bueno, después de todo, esto no va de formularse interrogantes a partir de los cuales investigar, ahondar el asunto. Menos que menos de informar de quiénes eran los “periodistas” en cuestión. Tampoco de ello iba la cuestión.
Mohamed Salama grabó algunas de esas siniestras ceremonias de entrega que rehenes que escenificaba Hamás. ¿Alguien puede realmente creer que hacer esa labor alla Riefenstahl no implica ningún tipo de vínculo con Hamás?
Además, Eitan Fischberger recordaba en su cuenta de X los videos realizados por Salama durante el ataque genocida palestino del 7 de octubre de 2023. No eran eso el material de un periodista sino el de un propagandista. ¿Quién en su sano juicio le encargaría una cobertura a este “periodista”?
Pero 20minutos optaba por la siguiente descripción: “Mohamed Salama también era camarógrafo, en su caso para la cadena catarí Al Jazeera yMiddle East Eye, entre otros.El periodista se casó con otra colega palestina, Hala Asfour, el año pasado (¿?). A finales de la semana pasada, Salama habló con el jefe de producción multimedia deMiddle East Eye, Khaled Shalaby, y confesó que temía ser blanco de las fuerzas israelíes tras el asesinato del corresponsal árabe Anas al-Sharif y varios de los miembros de su equipo”.
Otro no-periodista, Anas al-Sharif. El departamento del británico de CAMERA señalaba que Sharif, era, según las pruebas aportadas por el ejército israelí, el jefe de una célula terrorista de Hamás responsable de coordinar los ataques con cohetes contra Israel. Las pruebas aportadas incluyen listas de personal, listas de cursos de formación en dicho grupo, directorios telefónicos y documentos salariales de los terroristas.
A su vez, indicaba que ya en octubre el ejército había publicado documentos incautados en Gaza que supuestamente confirmaban la “afiliación militar de Sharif a Hamás”. “En aquel momento, el ejército afirmó que Sharif dirigía un escuadrón de lanzamiento de cohetes y era miembro de una compañía de élite de la Fuerza Nukhba en el Batallón Jabalia Oriental de Hamás”.
Por lo demás, era manifiesto su apoyo al terror, incluida su alabanza de la masacre del 7 de octubre (¡mientras se producía el asesinato masivo!), así como su afición a difundir propaganda y desinformación proterroristas.
Ya se ve, no es una cuestión de tiempo lo que impide que el medio haga bien su trabajo, sino lo que parece una predisposición a confundirlo con el activismo. O aquello de lo que sea consecuencia o ejemplo este bochornoso artículo.
Prosiguiendo con Mariam Abu Daqqa, Fischberger comentaba que dio cursos de “periodismo” para el “Ministerio de Información” de Hamás… Unos vínculos más que estrechos, ¿no?
Pero, otra vez, es suerte de panegírico que, más que dar cuenta de la realidad del sujeto, lava o encubre aquello que desacredite su condición de “víctima inocente”: “Mariam Abu Daqqa, de 33 años, trabajaba como periodista freelance para la agencia estadounidense de noticias The Associated Press,así como para otros medios comoIndependent Arabia, la versión en árabe del periódico británico Independent.Trabajaba casi siempre desde el hospital Nasser informandosobre la lucha de los médicospor salvar a niños desnutridos”.
Dejemos que Ahmed Abu Aziz se presente solo:

La traducción de 20minutos queda así: “Ahmed Abu Aziz, quefalleció a causa de sus heridas,era un periodista independiente que informabapara la Quds Feed y otros medios como Middle East Eye. Durante la guerraperdió su casa, que fue destruida en un ataque, y sufría una grave lesión en la espalda para la que no recibió tratamiento debido al conflicto. Trabajaba en el hospital Nasser, donde cubría el impacto de los ataques israelíes en la población de Gaza”.
No eran como decía 20minutos que eran.
Tampoco es esta práctica un original del medio. Ya está muy vista. Muy buena parte de los medios occidentales hace lo mismo: le reinterpretan y traducen a la medida de la ideología o el beneficio y le dicen a su audiencia – incluso a los propios palestinos -, hasta lo que dicen y ambicionan los líderes palestinos y, con ellos, muchos civiles.